lunes, 26 de octubre de 2009

INMERSIÓN

Se ha comprobado que, durante las inmersiones, se reduce en mayor o menor medida una parte importante de la circulación periférica y de diversos órganos internos. Esto explica que se haga más lento el ritmo cardiaco (bradicardia).
Este efecto ayuda a que el oxígeno disponible se reserve para los órganos vitales y los que intervienen en el buceo (corazón, músculos natatorios, cerebro, cápsulas suprarrenales, placenta).
Por otra parte, en inmersión aumenta el metabolismo anaerobio, produciéndose energía sin necesidad de oxígeno, dando como producto final ácido láctico. Los delfines tienen una resistencia a la acidosis mucho mayor que la que poseen los humanos.
El ácido láctico y el carbónico, debido a la reducción del riego sanguíneo muscular, no pasa a la sangre hasta que los animales vuelven a ascender después de la inmersión, entonces, el hígado y los pulmones eliminan estos productos. La “deuda de oxígeno” acumulada en forma de ácido láctico en el músculo de estos animales, les obliga a permanecer en superficie hasta que no ha sido totalmente eliminado.

MAMÍFEROS MARINOS
MIGUEL BUENO BRINKMANN (CONSERVADOR MAMÍFEROS MARINOS. GRUPO PARQUES REUNIDOS)

RESPIRACIÓN


El delfín, como los demás cetáceos, respira con menor frecuencia que otros mamíferos pero su respiración es más profunda, renovando mayor cantidad de aire en los pulmones asimilando mejor el oxígeno. Su aparato respiratorio presenta adaptaciones dirigidas a impedir que el agua pueda entrar en las vías respiratorias, los conductos son sinuosos y la laringe se extiende hacia la cavidad nasal en lugar de hacia la garganta.
Los delfines respiran a través de un orificio en la superficie dorsal de la cabeza, llamado espiráculo. Cuando se sumergen, el delfín sostiene la respiración y cierra dicho orificio, lo abren y comienzan a exhalar a pocos centímetros de la superficie. Una vez en la superficie los delfines rápidamente inhalan y cierran el orificio antes de sumergirse otra vez.
La capacidad que tienen de almacenar oxígeno no está relacionada con el tamaño de sus pulmones sino con la modificación de su metabolismo y sistema circulatorio. Mientras que en un humano el 7% de su peso corporal es sangre, en los cetáceos es entre el 10 y el 15% de su peso corporal; además, los glóbulos rojos, responsables del aporte de oxígeno son más numerosos y la concentración de hemoglobina es mayor. Todo esto facilita la cantidad de oxígeno que la sangre puede transportar. En sus músculos se encuentra una proteína parecida a la hemoglobina llamada mioglobina, molécula que tiene gran afinidad por el oxígeno con lo que el aporte de oxígeno a los músculos se realiza con mayor eficacia y rapidez. La mioglobina existente en más concentración en los cetáceos que en los mamíferos terrestres es la que confiere a sus músculos el color oscuro característico.
Si se toma en cuenta el volumen total de oxígeno que puede almacenar un delfín, contando con el contenido incluso en sangre y músculos y dividimos el resultado entre el consumo del animal en reposo, resulta que la cantidad de oxígeno almacenada es insuficiente para inmersiones largas como las registradas. Esto nos lleva a deducir que existen otros mecanismos que intervienen en el proceso. Se sabe por estudios realizados con delfines en aguas confinadas, que la frecuencia cardíaca varía en consonancia con la respiración, en inmersión late entre 30 y 40 pulsaciones por minuto; sin embargo, en superficie al tomar aire se acelera hasta 80-90 pulsaciones por minuto siendo éstas más numerosas en relación al tiempo de inmersión. Cuanto más tiempo ha estado sumergido el animal, más pulsaciones.
Existe también una estructura orgánica en los cetáceos que se cree tiene que ver con el tema que nos ocupa, se trata de las "Retia mirabilia", (Redes maravillosas). Es una compleja red de vasos sanguíneos que forman considerables masas de tejido en la pared interior del tórax y cerca de la columna vertebral. Se manejan diferentes posibilidades en relación a su función, pero dada su ubicación, en la parte superior del cuerpo, cerca del cerebro, pudiera ser que sirva de amortiguador de diferencia de presión, o para absorber burbujas de nitrógeno que pudieran formarse. También pudieran actuar como depósitos de sangre oxigenada principalmente para el cerebro, pero el funcionamiento concreto se desconoce.
El chorro que sale cuando el delfín exhala, se compone de aire húmedo en el que se condensa el vapor de agua al sufrir un enfriamiento, así como una emulsión de gotas de aceite procedentes de las células que recubren los conductos aéreos, mucus de las abundantes glándulas traqueales y surfactantes de los pulmones. Los surfactantes son lipoproteínas que reducen la tensión arterial de los fluidos pulmonares, contribuyendo a una más rápida y efectiva respiración. El soplido deja una película de grasa allí donde se posa y su olor mezcla de pescado pasado y aceite de motor es de lo más desagradable. La frecuencia de los soplidos está relacionada con la actividad del cetáceo en ese momento. En momentos de tranquilidad realiza una serie regular de expiraciones e inspiraciones antes de sumergirse, al volver a superficie repite el proceso. Este se repite con el fin de eliminar el exceso de ácido láctico y d tiempo los reservorios de oxígeno como la mioglobina de los músculos se recargan y es probable que parte de la sangre venosa retenga un mayor contenido de oxígeno para ser utilizado en el buceo.

http://mx.geocities.com/conocedelfines/respiraciondeldelfin.htm

FORMAS DE COMUNICACIÓN


El delfín, para comunicarse, posee un sistema de ecolocalización (localización por eco), es decir, el emisor lanza ondas de una frecuencia adecuada en una dirección concreta, que rebotan de manera distinta según los objetos que encuentran y, finalmente, esas ondas de retorno son captadas por un receptor.
En los delfines, el emisor de ondas está situado en a cavidad nasal y las ondas se amplifican en el melón, que actúa como una lente; las ondas de retornos son captadas por la mandíbula inferior y transmitida a través de los tejidos blandos hasta la membrana timpánica. Aquí es donde se reciben las vibraciones, son mandadas al cerebro y se interpretan.
La direccionalidad de la emisión permite al delfín saber dónde está situado cada objeto, a que distancia se encuentra la presa o el depredador…
Cabe destacar que los delfines no poseen cuerdas vocales. Los sonidos que emiten son muy variados y los más característicos son los “clicks” y los silbidos.

http://mx.geocities.com/conocedelfines/narizdebotella.htm

HÁBITAT

Los delfines habitan en zonas como puertos, bahías, lagunas, golfos y estuarios. Viven en aguas templadas y tropicales a partir de una distancia de 45ª de los polos de cualquier hemisferio.
En el Océano Pacífico, los delfines, se encuentran desde el Sur de California hasta Chile y desde el Norte de Japón hasta Australia.
En el Océano Atlántico se encuentran desde Escocia hasta la Patagonia y desde Noruega hasta África del Sur.
En el Mar Mediterráneo también se han encontrado ejemplares al igual que en el Océano Índico (desde Australia hasta el Sur de África).
El ecotipo costero donde habitan suele estar adaptado a las aguas calientes y bajas mientras que el ecotipo fuera de la costa está adaptado a aguas frías y profundas (su grande cuerpo les ayuda a conservar más el calor).
También se han observado migraciones estacionales en estos animales, sobre todo en aquellos que viven en latitudes más altas, desplazándose hacia el sur en los meses de invierno).

http://cj_gtz.mx.tripod.com/dondvive.htm

REPRODUCCIÓN, SEXUALIDAD Y GESTACIÓN












Una vez alcanzada la madurez sexual, el delfín buscará pareja para reproducirse. La forma de empezar el contacto es mediante juegos y roces de sus cuerpos en el agua. Cuando este ritual sigue, unen sus órganos sexuales, juntando sus vientres y así la hembra puede quedar fecundada por el macho.
El periodo de gestación puede variar según la especie, pero suele estar comprendida entre los diez y los doce meses.
Cuando la hembra va a dar a luz, podemos observar que su nado es más lento y las demás hembras suelen acompañarla para evitar ataques de tiburones u otros depredadores.
Cuando el delfín es expulsado al exterior, el cordón umbilical que le une a su madre se rompe. El recién nacido debe nadar hacia la superficie, algunas veces ayudado por su madre o por otras hembras.
Un dato curioso es que el delfín cuando nace no lo hace de cabeza, como los humanos, sino que lo hace de cola.
El primer alimento que toma un delfín es la leche de su madre, que la expulsa en forma de chorro cuando su retoño se acerca a ella en busca de comida.
La leche materna formará parte de su vida durante un año como mínimo después de su nacimiento. Pero a partir de los seis meses de edad empezará a comer también algunos peces.
La cría del delfín nada muy cerca de la madre, especialmente al principio de su vida. Poco a poco se alejará hasta ser independiente.

http://delfines.anipedia.net/-reproduccion-delfines.html

DESPLAZAMIENTO

Los delfines pueden aguantar desde 5 a 15 minutos de bajo del agua, dependiendo del tamaño (cuanto más grandes, más soportan). Suelen descender entre cien y seiscientos metros para encontrar sus presas.
Los delfines mulares, los comunes, llevan a nadar a una velocidad de 30 nudos (54 Km/h) durante kilómetros y kilómetros. Otros, sólo alcanzan los 10 nudos (18 Km/h). Cuando “pasean”, la velocidad oscila entre 2 y 6 nudos.
Los cetáceos no avanzan remando con las aletas. Ésta zona tiene una función secundaria en la propulsión; sirven para la estabilización vertical y horizontal, favorecen los giros, las frenadas y las aceleraciones. También sirven para acariciar.
Tienen una piel muy suave, la cual se daña y se cura con mucha facilidad. Debajo de ella, poseen una capa de grasa. La función de la piel funcionar como un sensor de presión de las turbulencias ya que en un punto de la superficie, en el cuerpo se produce un exceso de presión y se deforma para resbalar mejor el cuerpo en el agua.
Hay zonas del cerebro que contienen cristal de óxido de hierro, gracias a los cuales dispone de una especie de aguja imantada interna. La cabeza magnética terrestre les orienta en sus largos viajes. Para ellos, las anomalías geomagnéticas constituyen puntos de referencia que han de memorizar. Las variaciones aleatorias de este campo, provocadas, pueden desorientarlos.

http://es.geocities.com/solodelfines/delfin.html

EL SUEÑO

Los delfines poseen respiración voluntaria, es decir, tienen que ser conscientes en el momento de respirar y darle la orden a su cuerpo para que lo haga.
Por esto, los delfines no pueden dormir de la forma que hacemos los seres humanos porque, al poseer una respiración voluntaria, no pueden desconectar totalmente en el sueño como hacemos nosotros.
Cuando estos animales duermen, sólo apagan la mitad de su cerebro. La otra mitad está pendiente de la respiración y de la proximidad de sus depredadores, para poder emprender la huida rápidamente.
Por la noche, duermen flotando verticalmente en la superficie, asomando sólo el espiráculo para poder respirar.
Por el día suelen dormir grandes siestas, pues el descanso que realizan por la noche no es suficiente (ya que desgastan mucha energía en conseguir el alimento). Suelen dormir en grupos, protegiendo, los adultos a las crías.

www.barrameda.com